“Amar no es mirarse el uno al otro es mirar juntos en la misma dirección”

Antoine de Saint Exupery

lunes, 23 de noviembre de 2009

ENTREVISTA de en EL EXTRA del DEBER


Cristián Conen : «Ningún éxito profesional vale la pena a costa de la familia»

Es abogado, con una maestría en La Universidad de Navarra y autor de libros, como la familia ante el siglo XXI l La conferencia En Santa Cruz es organizada por la Asociación familia formando familias; será en la CAINCO, el 1 de diciembre, a las 19:30


Texto: Anna Infantas Soto | Fotos: Archivo de Cristián Conen. El Deber Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 22, Noviembre de 2009
No cabe duda que, hoy más que nunca, es complicado formar un hogar. Padres estresados y saturados de trabajo, tienen el reto no sólo de consolidar una vida conyugal, sino también de formar una familia. Las buenas intenciones de muchos se esfuman con los fracasos matrimoniales, que van en aumento; por eso, es bueno escuchar a especialistas, como el argentino Cristián Conen, que plantean nuevos desafíos en la misión de educar a los hijos y de ser esposos.

Este doctor en derecho familiar y docente de la Universidad Austral, que el 1 de diciembre dará una conferencia en Santa Cruz, asegura que hay que poner el corazón y la cabeza del hombre y la mujer, esposos y padres modernos, en la tarea de construir su felicidad y la de los suyos en ese ámbito privilegiado que es la familia.

Propone detenernos en pequeños detalles cotidianos y dedicarle tiempo a lo que es verdaderamente importante. “La ausencia de los padres en el hogar y la falta de autoridad paterna causan la mayor parte de los problemas de niños y adolescentes, y estos problemas alcanzan las dimensiones de un fenómeno social”.

Conen, que ha dado más de 400 conferencias no sólo en Argentina, sino también en 15 países, suele sostener en sus charlas que “el ser humano no se cría ni se educa solo; necesita cariño, calidez, afectos, límites, guía y autoridad”. Por ello no hay que olvidar que la fuente de felicidad más sencilla y plena, y que está al alcance de todos, es el hogar. Es de entender, entonces, por qué se entrevistó a Cristián Conen, días previos a su presentación, para hablar sobre un tema que cada día se hace más ineludible. Aquí, sus respuestas, sus experiencias.

- Doctor Conen, la realidad nos demuestra que cada día existe una gran cantidad de fracasos matrimoniales con las deplorables consecuencias para los hijos; ante ese desalentador panorama, ¿cómo se puede construir una familia?
- Frente a esta realidad de amores líquidos o frágiles, el gran desafío es la ecología humana o cuidado de la persona y sus vínculos familiares. Si bien el desafío trasciende la educación y comprende las políticas de estado que faciliten a los ciudadanos constituir familias, cuidarlas, conservarlas, desarrollarlas y restaurarlas ante su conflictividad normal y anormal, resulta clave educar a las nuevas generaciones para el amor sólido.

- ¿Y cómo se lo consigue?
- La educación para este amor sólido tiene tres pilares: la información o ideas claras acerca de la sexualidad humana íntegra e integrada; la formación o incorporación a la personalidad del joven de valores humanos en forma de hábitos; y el liderazgo de los padres y educadores que, a través de una vida coherente, trasmita a las nuevas generaciones de bolivianos entusiasmo por formar una familia.
- ¿Existen familias felices o sólo es un concepto de los libros?
- Sin negar las limitaciones humanas, que siempre tienen algún impacto en la armonía de la familia, estoy convencido de que la gran mayoría vive una felicidad posible.

Yo no tengo ninguna nostalgia del pasado familiarmente hablando. Creo que nuestro tiempo tiene también aspectos muy positivos en relación con la familia, que no encontrábamos en generaciones pasadas, al menos en forma generalizada: libertad en la elección de la persona con quien se quiere compartir la vida, reconocimiento de la dignidad de la mujer, compartir padre y madre la educación de los hijos, la mayor expectativa de calidad en la relación hombre-mujer desde el punto de vista de la comunicación y la armonía sexual, la amistad entre novios y cónyuges que contribuye a cultivar la relación y a poblar la memoria de buenos recuerdos.

- ¿Cuáles son los nuevos desafíos para los padres de hoy, teniendo en cuenta que hay madres sobrecargadas de trabajo o padres que migran lejos de casa?
- Dentro del desafío general de la ecología humana, un aspecto fundamental es el cambio de las culturas laborales individualistas por personalistas. Quien trabaja no es un individuo aislado, sino que es una persona; es decir, un ser con vínculos: hijo, hija, padre, madre, cónyuge, lo que significa hacer posible la integración de las responsabilidades profesionales y familiares tanto para la mujer como para el hombre. Sí, somos humanos y no recursos.

Esto presupone a que mujeres y hombres estemos convencidos de que ningún éxito profesional vale la pena a costa de la familia, porque las personas que más queremos están en nuestro hogar.

- Antes se decía que más valía la calidad que la cantidad de tiempo que se le dedicaba a los hijos, después se cambió y se comprobó que esa fórmula no funcionaba, entonces, ¿qué es lo correcto?
- Entiendo que lo correcto es manejarse con la verdad sin eludir o negar la realidad, y la realidad es que la calidad de tiempo presupone un mínimo de cantidad de tiempo, es decir, tiempo que permita educar. La materia de la educación familiar es la vida misma del hijo, lo que dice, lo que no dice, lo que hace, lo que no hace, lo que escucha, lo que ve... Si no estamos con ellos para aclarar, explicar, motivar, desmotivar, premiar o sancionar, es difícil que seamos sus líderes hacia la verdad, el bien, la belleza y el amor.

- Por eso a veces nos faltan argumentos para educar a los hijos en los valores que queremos, ¿cuál es el camino a seguir?
- Quien más posibilidad tiene de influir en un ser humano es quien lo ama y esa persona somos nosotros, sus padres. No debemos desalentarnos... ¡La mano que mueve la cuna mueve al mundo!
- ¿Qué técnicas pueden utilizar los padres para manejar su relación con sus hijos?
- En los últimos 30 años se ha estudiado desde la sociología, psicología del desarrollo y la pedagogía familiar, qué estilos de ejercicio de la paternidad y la maternidad promueven mejor la maduración de un ser humano. Si bien en educación no hay reglas fijas, se puede hablar de algunos criterios básicos: la educación de un hijo es una combinación adecuada de autoridad y ternura. La autoridad implica establecer pautas y normas, estímulos, premios, límites, sanciones, adaptados a la edad de cada hijo. La ternura implica presencia, disponibilidad, atención, interés, besos, abrazos y sonrisas.
Claves para vivir amores sólidos

Sí es posible tener relaciones sustentables, conservables, desarrollables y restaurables. El secreto está, según el doctor Cristián Conen, en seis claves, que van desde la entrega hasta la capacidad de crear relaciones maduras.
AMOR PERSONALISTA (no utilitarista):
La primera clave es la entrega de sí a la persona que se ama. La dignidad de los cónyuges, en tanto humanos, reclama que el trato justo entre ellos no sea la utilización en pro del propio placer o bienestar, sino el don de sí recíproco a sus personas femenina y masculina. Un varón y una mujer son alguien, no algo... Alguien con corporeidad e intimidad o interioridad, alguien con autodeterminación (dueña de sí misma) y alguien inalienable (nadie puede conocer, decidir y querer en su reemplazo).

maduración integral y sobre la base la aceptación de su intimidad con sus fortalezas y debilidades.
La dignidad de la persona humana determina que no sea absorbida completamente por ninguna asociación, grupo o sociedad, ni siquiera por el matrimonio, aún tratándose de la comunidad de vida más íntima.
El matrimonio es una unidad de dos. El nosotros conyugal no anula la personalidad de los esposos, y todavía no uno, desde ahora uno, aunque todavía dos.
AMOR COMPLEMENTARIO (no igualitarista):
La segunda clave del amor sólido es atender, entender, conocer, aceptar y respetar la diversidad del cónyuge: diversidad sexual natural física, afectiva y espiritual, diversidad de temperamentos y personalidades, diversidad de gustos, diversidad de vocación profesional. Saber manejar las diferencias resulta clave para un amor sólido. No aceptar la persona humana de quien nos enamoramos con sus fortalezas y debilidades y no respetar su diversidad complementaria, conduce a un amor líquido o potencialmente muy conflictivo.
AMOR ENTERO O ÍNTEGRO (no reducido):
La tercera clave es amarse los cónyuges con todo lo que son. Varón y mujer son corazón (eros) y cabeza (ágape); luego sus afectividades deben ser inteligentes y sus inteligencias afectivas. En el fenómeno del amor sexuado hay algo que nos pasa: el corazón o dinamismo físico-corpóreo (la atracción, los impulsos) y el dinamismo psíquico sensible (las emociones, los sentimientos) y también hay algo que hacemos que pase con la cabeza o inteligencia y voluntad (los actos de entrega o don de sí: esfuerzo por el otro, renuncias, cesiones, servicios, regalos materiales y espirituales). Vivir amores conyugales reducidos al solo corazón o a la sola cabeza, también conduce a amores líquidos, frágiles, precarios; ya que ambos aspectos del amor son necesarios, y el amor pasivo se cuida y alimenta con el amor activo voluntario del don de sí.
4) AMOR INTEGRADO (no fragmentado):
La cuarta clave es amar los cónyuges con todo lo que son, pero adecuadamente integrado: cabeza gobernando al corazón. Gobernar no es mutilar ni suprimir el corazón, sino guiarlo, conducirlo y encauzarlo, ya que el corazón siente y es la cabeza la que piensa. Con la inteligencia puede advertirse todo el bien objetivo de la persona que se ama y no sólo lo que se presenta como bueno a los propios sentidos. Precisamente, porque ve más la cabeza debe gobernar al corazón. Amores fragmentados en los que la conducta es regida sólo por impulsos, emociones y sentimientos conducen también a amores líquidos, frágiles y precarios. La integración de la afectividad en la racionalidad se hace posible incorporando valores en forma de hábitos a la personalidad (virtudes). El justo, el prudente, el fuerte, el templado, el honesto, el sincero, el generoso, el leal y el fiel tiene más posibilidades de ser feliz y de hacer feliz a quien ama, ya que el dominio de sí facilita y hace posible el don de sí.
AMOR MADURO (no estancado):
La quinta clave de un amor sólido es evitar estancarse en la dinámica espontánea y fácil del enamoramiento en su fase inicial, la que parece no requerir esfuerzos y avanzar a la plenitud posible en el amor: ser comunidad. Esa plenitud reclama acciones habituales de conservación, desarrollo y restauración de la relación ante su conflictividad normal. La estructura de un amor maduro pasa por constituir (luego de un noviazgo donde se ha evaluado la posibilidad de vivir un proyecto de toda la vida con la persona de quien uno se ha enamorado) una comunidad de amor, la que representa la mayor madurez posible en el amor entre la mujer y el varón. Amar maduramente es ser comunidad de amor, es decir, dos personas recíprocamente entregadas para ayudarse a desarrollar su felicidad o bien objetivo. El amor verdadero crea el bien de las personas.
DEJARSE AMAR POR DIOS:
Finalmente, la sexta clave de un amor sólido es dejarse amar y ayudar por Dios, porque varón y mujer son débiles en su anhelo de ser felices juntos. Él pone siempre el incremento al esfuerzo de los cónyuges por vivir un amor personal, complementario, entero, integrado y maduro.

EL DEBER

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