lunes, 6 de febrero de 2012
Cómo convertir a un niño en un genio
martes, 31 de enero de 2012
Padres fuertes, hijas felices
Meg Meeker. Padres fuertes, hijas felices. Ciudadela. Madrid (2008). 248 págs. T.o.: Strong Fathers, Strong Daughters. Traducción: Mariano Vázquez Alonso.
A los dieciocho años, Ainsley se marchó de casa para estudiar en una prestigiosa universidad americana. Durante el primer curso todo marchó sobre ruedas: hizo muchas amigas y sacó buenas notas. Pero luego la cosa se torció. Empezó a beber demasiado, dejó de asistir a clase y, al final, fue expulsada de la universidad.
Al regresar a casa, su madre se mostró inflexible. “Te has comportado estúpidamente”, le dijo. “Has arrojado tu futuro por la ventana. Has avergonzado a tu familia”. En mitad de la bronca, su padre se acercó a Ainsley y le susurró: “¿Te encuentras bien?” Ella rompió a llorar.
“No se puede imaginar cómo me afectó aquello”, explica Ainsley a la doctora Meeker. “Eso pasó hace treinta años. El amor que siento por mi padre en este momento es algo tan fresco y tan reciente como lo fue entonces (…) Supe que era a mí, y no a los logros que pudiese alcanzar, a quien realmente amaba”.
El caso de Ainsley es uno de los muchos relatos que Meeker ha escuchado en su consulta. Tras veinte años de experiencia clínica, asegura que el padre es la figura más influyente en la vida de sus hijas. Un padre, dice, puede marcar la diferencia.
Un ambiente difícil
Por su experiencia, Meg Meeker señala que las chicas de hoy se encuentran expuestas a más riesgos que las de antes (trastornos alimentarios, enfermedades de transmisión sexual, depresión, fracaso escolar, alcohol, drogas…); y son los padres los únicos que pueden interponerse entre ellas y el ambiente social que las rodea.
“Vogue y Cosmopolitan le dirán a su hija de dieciocho (o de diez) años que su valor e importancia se basan en tener una figura esbelta y un pecho atractivo, en llevar vestidos caros y a la moda y en ser una de esas chicas en las que se fijan los hombres”.
Meeker pide realismo a los padres. El hecho de que sus hijas estudien en un colegio privado o en uno religioso, dice, no las inmuniza contra el ambiente. Entonces, ¿qué se puede hacer? “Sí, es cierto que tanto la televisión como la música, las películas y las revistas ejercen una enorme influencia sobre las chicas, marcando las pautas de lo que deben pensar y vestir (…); pero su influencia no llega ni con mucho a la que puede ejercer un padre”.
Ella necesita un héroe
Después de algunos meses de separación, Doug decidió volver a vivir con su mujer. Durante las primeras vacaciones que pasaron juntos sufrieron un terrible accidente de coche y ella se quedó en coma; al despertar, no recordaba nada. Entonces Doug cambió su plan de vida; se jubiló anticipadamente y se hizo cargo de su mujer y de sus hijas.
Doug es un héroe porque salvó a su familia. Nadie le llega a la suela de los zapatos. Así lo piensa Mindy, su hija mayor: “Quizás otro padre no hubiera sido capaz de hacerlo: despertar cada mañana a una esposa que no te conoce y volver a enseñarle el contenido de veinticinco años de matrimonio. Pero él nunca se rindió”.
Con frecuencia las chicas asignan el papel de héroe a su padre, normalmente sin que él lo sepa. Desde pequeñas piensan que ellos son los más fuertes, los más inteligentes y los más capacitados del mundo. Cuando las hijas crecen se dan cuenta de que, en realidad, sus padres son personas corrientes. Pero no importa: ellas seguirán pensando que son héroes, siempre que ellos vivan con integridad y honradez.
Las chicas esperan que el matrimonio de sus padres dure, aunque esto suponga muchos sacrificios. Si un padre permanece junto a su mujer a pesar de las dificultades, se convertirá en un héroe para su hija. Pero si la abandona, el héroe se derrumba. Es aquí donde entra en juego la fidelidad.
Tiempo y atención
Antes de que Allison ingresara en un centro de rehabilitación, su padre pasó un fin de semana con ella en un camping. No hubo entre ellos conversaciones turbulentas. Ni siquiera hablaron sobre el malhumor de Allison. Se limitaron a hacer caminatas, a cocinar juntos y a leer. Tras regresar a casa, ella se marchó al centro de rehabilitación para una estancia de ocho meses.
“Aquel fin de semana me di cuenta de que él era inquebrantable”, explica Allison. “Por supuesto que tenía que sentirse muy mal; pero vi entonces que, hiciera yo lo que hiciese, nunca podría apartarlo de mi vida. No puede imaginarse el bien que me hizo eso. Naturalmente no quise decírselo entonces. Pero aquellos días de camping lo cambiaron todo. Creo que me salvó la vida”.
La mayoría de los padres se alejan de sus hijas adolescentes pensando que necesitan más libertad y más espacio para desarrollar sus actividades. Frente a este modo de pensar, Meeker recomienda a los padres que pasen tiempo con sus hijas y que les presten atención. “Haga lo que haría naturalmente, como hombre que es: pase más tiempo escuchando que hablando. Si la escucha, ella se sentirá querida”.
La cultura dominante nos ha hecho olvidar que los hombres y las mujeres piensan de forma diferente. Un padre puede ver un partido de fútbol con su hijo, sin decir una palabra, y sentirse los dos a gusto. Pero las hijas no están hechas de la misma pasta. “Esté donde esté, asegúrese de que ella percibe que usted se da cuenta de que está a su lado. Hágale preguntas y escúchela. Las chicas odian sentirse invisibles”.
Atreverse a establecer reglas
En la década de los setenta del siglo XX, el padre fue presentado como una figura autoritaria que pretendía imponer sus normas a una juventud ansiosa de libertad. Hoy en día esta idea ha calado en la mente de muchos padres; temen que si imponen a sus hijas demasiados límites, ellas se rebelarán.
Frente a este planteamiento, Meeker asegura que la autoridad no provoca traumas a las hijas; al contrario, es lo que más les acerca a sus padres y lo que hace que les respeten más. De hecho, las chicas más problemáticas e infelices son las que han tenido padres permisivos.
Algunas de estas chicas acuden a la consulta de Meeker y se quejan de que sus padres nunca se han atrevido a establecer reglas. “Hablan de padres que quisieron evitar a toda costa cualquier tipo de conflicto, y que, por consiguiente, no han querido comprometerse hablando con sus hijas, o enfrentándose a ellas cuando se equivocaban en sus decisiones”.
Meeker considera que los padres tienen que recuperar la confianza en sí mismos y no tener miedo a educar según les dicte el sentido común.
“Permítame que le cuente un secreto sobre las hijas de todas las edades: les gusta presumir de lo duros que son sus padres, no sólo físicamente, sino también de lo estrictos y exigentes que son con ellas. ¿Por qué? Porque esto les permite darse tono sobre lo mucho que ellos las quieren”.
La religión importa
A nadie le extraña que los padres traten de enseñar a sus hijos todo lo que saben de literatura, matemáticas, historia o geografía. Sin embargo, cuando se trata de hablarles sobre Dios, algunos padres optan por escurrir el bulto. Es preferible, piensan, dejarles libres y no imponerles las propias convicciones religiosas.
Este modo de pensar, explica Meeker, no tiene en cuenta un dato básico: que todos los seres humanos tenemos un interés natural por lo religioso.
“Los niños –explica Meeker– siempre quieren saberlo todo sobre Dios. Sus preguntas son intuitivas. Si usted no proporciona una guía a su hija, ella buscará las respuestas por su cuenta; lo que quiere decir que su autoridad quedará suplantada por la de otra persona”.
“Su hija necesita a Dios por dos razones: porque necesita ayuda y porque necesita esperanza. Él le proporciona esa ayuda y le promete que su futuro será mejor”, concluye Meeker.
FUENTE: Juan Meseguer Velasco en Aceprensa.
lunes, 30 de enero de 2012
UN LIBRO MUY RECOMENDABLE
domingo, 22 de enero de 2012
LA FAMILIA EL TRABAJO Y LA FIESTA

INTERESANTE INICIATIVA
martes, 3 de enero de 2012
EL DEPORTE MEJORA LOS RESULTADOS ESCOLARES
Los posibles motivos
La metodología
miércoles, 28 de diciembre de 2011
LA FAMILIA ESCUELA DE ORACION
martes, 20 de diciembre de 2011
2012 ser un gran PADRE
lunes, 14 de noviembre de 2011
Fiesta de clausura del Curso PRIMERAS DECISIONES
Esta fiesta de clausura de esta primera edición de "1as Decisiones" , contó con una muy buena convocatoria de las familias, realmente salió bonito y creemos que la gente lo disfrutó mucho. Nos despedimos por ahora de los cursos 2011 y después de las vacaciones volvemos con fuerzas renovadas.
jueves, 10 de noviembre de 2011
36 COSAS PARA QUE UNA FAMILIA FUNCIONE BIEN
Buen marketing de su hijo que lleva las promociones del padre, muy gracioso el spot que pueden ver haciendo click sobre la foto.
Esta es la nota que le realizarón en la agencia de noticias EFE y que ya ha dado la vuelta al mundo. En definitiva un libro de obligatoria lectura para A3F.
Madrid, 29 oct (EFE).- La suya la forman su mujer, doce hijos, once yernos y nueras y, de momento, pues otros dos están en camino, cuarenta y un nietos. Prole tan numerosa justifica que Leopoldo Abadía hable con autoridad y fundamento de algo tan complejo como es la familia, en la que nunca puede faltar "libertad, cariño y un cierto orden".
Tres "ingredientes" que, sumados a otros muchos, le han permitido elaborar una receta, "la suya", insiste Abadía, para que su más que numerosa familia no sólo funcione, sino que lo haga bien. "La familia -dice- es el primer negocio de cada persona".
Este jubilado hiperactivo, ingeniero industrial y durante 31 años profesor en el IESE (Instituto Superior de Estudios Superiores de la Empresa), ha querido compartir "su" receta con todo aquel que lo desee, y para ello ha escrito un libro, "36 cosas que hacer para que una familia funcione bien", que lleva ya días en las librerías.
Un libro que llega después de convertir en "bestsellers" títulos anteriores como "La crisis Ninja y otros misterios de la economía actual", "La hora de los sensatos" y "¿Qué hace una persona como tú en una crisis como ésta?", y en los que, con un lenguaje también sencillo, intentó explicar el porqué de tan negro panorama económico y social, y cómo superarlo.
Tres libros que han convertido a este "orgulloso" esposo, padre, suegro y abuelo en un "famosete" que ahora aprovecha el tirón de la popularidad para hablar de lo que más sabe: la familia. Un "negocio", que no hay que manejar, opina, "ni como una empresa ni como un cuartel".
"La disciplina es necesaria, y también la organización", pero en una familia, "por lo menos en la mía", "valoramos más la libertad", asegura Abadía, que esta semana ha cumplido 53 años de casado y con la misma mujer. La misma con la que, a comienzo de su aventura vital, acordó que ella ejercería de directora general del "negocio" mientras él se ocupaba de la dirección comercial.
Para manejar ese "caos organizado" que es su familia, Abadía ha echado mano de muchas cosas, muchas más de las 36 sobre las que se comprometió con la editorial Espasa a escribir, y a las que alude en el título de su libro. Una lista que supera el medio centenar y que cada persona "seguro que podría aumentar".
Su lista de cosas, grandes y pequeñas, que de todo hay, para conseguir que una familia funcione parte del principio de que "está formada por individuos irrepetibles" a los que hay que querer "como son, no como nos gustaría que fueran". En ella se habla de respeto, de flexibilidad, de dar importancia a lo importante, y al contrario, y de la necesidad de vivir en un ambiente de optimismo.
A propósito del orden, necesario "pero nunca una obsesión", Abadía recuerda una frase atribuida a la ex primera ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland, según la cual "una casa tiene que estar suficientemente limpia como para que sea higiénica y suficientemente sucia para que sea confortable".
Abadía ha escrito este libro "para todos los que quieran leerlo, sean de derechas, de izquierdas, de los que rezan mucho, de los que rezan poco, de los que no rezan nunca ni rezarán jamás". Para todo tipo de familias, grandes y pequeñas, monoparentales o para aquellas en las que una pareja del mismo sexo cría y educa a sus hijos. "Es para todo tipo de familias. Mal no le irá a nadie", insiste.
En su lista de "cosas" que facilitan el buen funcionamiento de una familia está "dominar la tele", promover una dirección por encargos (DPE) -que incluye cualquier tarea doméstica-, algo parecido a la dirección por objetivos (DPO) que hay en muchas empresas, sonreír, "algo a veces heroico", celebrarlo todo, "demostrar con nuestro ejemplo que el trabajo no es un castigo" divino, y hacer todo lo posible para que en la casa se sientan igual bien "nuestros hijos y sus amigos".
Convencido de que las broncas en una familia nunca deben ser eternas, Abadía escribe sobre algo tan fundamental como es la educación en valores y en la austeridad, "tan difícil en estos momentos", que no es otra cosa que "gastar con cabeza", algo que por convicción y obligación él y su esposa han llevado a la práctica.
Creyente, Abadía dedica dos páginas de su libro a la importancia de rezar, no sin antes advertir al lector de que va a hablar de ello. "Quien no le guste o no quiera rezar, que no lo haga, y que se salte las dos páginas".
viernes, 21 de octubre de 2011
STEVE DE MILAGRO !!!!!

La Sociedad Argentina de Ética Médica y Biológica (Saemb) relató en su momento las circunstancias del nacimiento de Barack Obama. Ahora quiere contar las circunstancias del nacimiento de otro estadounidense famoso. Es fácil y aleccionador.
Había una vez una sencilla joven estadounidense, blanca, cristiana y universitaria, que se enamoró de un inmigrante sirio, musulmán y adinerado; ambos estudiaban juntos. Corría 1954 y Joanne Carole Schieble, de clase media, quedó embarazada de Abdulfattah Jandali, su compañero de estudios, que provenía de una rica y poderosa familia de comerciantes.
Al igual que en el caso de Barack Obama, de madre cristiana y pobre, y de padre musulmán y rico, hubo problemas entre las dos familias acerca del futuro niño o niña. En esa época no había ecografía ni tomografía computarizada, ni resonancia magnética ni nada. Los obstetras auscultaban al bebé con el antiguo estetoscopio de madera de Laennec y con sus manos expertas realizaban la semiología, es decir, conocían –menos el sexo– la posición del bebé, el peso aproximado, si la presentación era cefálica, de nalgas, si había placenta previa, etc.
En EEUU, en esa época, había más respeto y amor por la vida naciente y el aborto era un delito. Este recién se legalizó, a través de un fallo de la Corte Suprema, el 22 de enero de 1973 (Wae vs Roe).
De todos modos, Joanne quiso que su hijo naciera y se trasladó para el parto a San Francisco, California, dando a luz a un robusto varón el 24 de febrero de 1955.
Joanne y Abdulfatth le dieron una oportunidad a ese hijo no deseado, no querido y no buscado, y que vino a problematizar a dos familias muy diferentes y a atrasar a ambos en sus estudios universitarios.
Lo dieron en adopción a un sencillo matrimonio, Paul y Clara Jobs Hagopian, de origen armenio. El papá era maquinista de trenes y la mamá ama de casa; tenían una hija biológica, Patty.
A esta altura del relato histórico, bien documentado, muchos ya sabrán quién era ese niño. Nada menos que Steve Paul Jobs, fallecido en Palo Alto, California, el 5 de octubre de 2011.
Si lo hubieran abortado no habría nacido el creador de Apple, iPhone, iPod, Macintosh, las tabletas iPad 1, iPad 2, Pixar ni hubiéramos disfrutado de filmes como Toy Story, Buscando a Nemo, etc.
La historia terminó bien para Steve, que salvó la vida, y para los novios, que luego se casaron y tuvieron una hija, la novelista Mona Simpson, a la que Steve conoció y amó fraternalmente.
* Dr. Luis Aldo Ravaioli Médico, presidente de la Sociedad Argentina de Ética Médica y Biológica (Saemb)
lunes, 10 de octubre de 2011
LIBROS PARA NO DEJAR PASAR
" UN PASEO EN BICICLETA POR LA VIDA "Autor: Javier Vidal-Quadras.
Editorial: Styria.
Los sentimientos aportan a la vida gran parte de su riqueza. Todos los hombres creemos que es posible controlar nuestros sentimientos aunque en muchas ocasiones nos comportamos como si no pudieran educarse. Así, la educación de los sentimientos se ha convertido en los tiempos actuales en una de las grandes tareas para el ser humano, porque queramos o no son los que conducen nuestra forma de actuar.
Un paseo en bicicleta por la vida es una fábula para armonizar la difícil tarea de armonizar los sentimientos. Inteligencia, voluntad, memoria, afectos, imaginación… ¡Se podría hablar de tantas facultades, proyectos, matices, posibilidades y vueltas y revueltas acerca del ser humano! Pero hay una condición irrenunciable que da sentido a toda la persona: la unidad.
Y eso es, precisamente, lo que busca este libro: la unidad del ser humano, la armonía vital, encontrar ese principio de vida que más que unir, funde nuestras partes en una sola realidad, llamada persona, que se eleva por encima de todo lo creado y goza de aquella condición tan inefable e indescifrable que los mejores pensadores han intentado concentrar en un concepto para muchos inaprensible: dignidad.
EL FERT LA MADRE DE A3F
El FERT es el primer A3F en el mundo que comenzó en 1968 en Barcelona (España) En este video se puede ver palapar, sentir y ver lo que es la Orientación Familiar en su origen y como es en la actualidad. Al ser una institución nacida en Cataluña para todo el mundo, algunas declaraciones de este video están en el idioma catalán pero se entienden muy bien.
viernes, 7 de octubre de 2011
LO MAS IMPORTANTE DE JOBS
Reed Jobs uno de sus hijos






