“Amar no es mirarse el uno al otro es mirar juntos en la misma dirección”

Antoine de Saint Exupery

miércoles, 20 de noviembre de 2013

¿CÓMO EDUCAR EN VALORES?


En A3f  tenemos cómo principal objetivo educar en valores para formar a futuros ciudadanos responsables, autónomos y libres, ofreciendo unas pautas básicas a padres y madres cuando se enfrentan en la ardua tarea de educar a sus hijos, con criterios pedagógicos y bajo una óptica de enseñar los valores que regirán la vida adulta de sus hijos como futuros ciudadanos.

Os dejamos con unos tips que nosotros recomendamos en nuestros cursos para educar a los niños, adolescentes y  jóvenes en valores

1. El Iceberg La educación de los hijos/as es como un iceberg, en el que, según los expertos, la parte que está bajo el agua y que aguanta todo su peso, es 10 veces más grande que la parte que podemos ver. En educación también hay una parte que visible y otra parte «bajo el agua»: educación en valores, emocional... Que es la que realmente aguanta todo su «peso». No siempre a esta parte se le presta toda la atención que merece y el iceberg se resquebraja.... Consejo: Tener muy buena comunicación con los hijos, hablarles a solas y aportarle soluciones a sus problemas, cuando hables con él que se dé cuenta que es importante, así llegaras a su corazón a la zona emocional. En definitiva querer a los chicos y ellos noten de verdad que les quieres.

2. Sembrar desde la infancia Una parte muy importante del modo como los niños pensarán y actuarán a lo largo de su vida tiene que ver con el modo como piensan y actúan en su infancia. En la infancia es donde se cimienta la construcción del «edificio» de la educación. Si en la infancia no se han sembrado competencias personales como el autoconocimiento o competencias sociales como la comunicación o la empatía, es muy difícil que puedan aparecer después de un modo espontáneo. En la infancia se genera un depósito emocional al que padres e hijos pueden «agarrarse» en momentos de mayor distancia…. Consejo: se trata de educar en virtudes, el orden, la responsabilidad personal, la puntualidad, la sinceridad, el conocerse a si mismo, el hablar de lo que tiene dentro…. Esto lo aprenden practicando, realizando estas acciones muchas veces y lo aprenden si ven en los mayores que lo hacemos. No podemos pedir orden y luego nosotros somos un caos.

3. Coeducación Familia/ Escuela No es posible que los niños alcancen un pleno desarrollo de sus competencias intelectuales y emocionales si no es desde la coeducación Familia-Escuela. En la balanza de la Coeducación, a la escuela le corresponde asumir el mayor peso en la formación de competencias intelectuales – técnicas, y es la familia la que debe asumir el mayor peso de la formación en valores y competencias emocionales. Cualquier tipo de desautorización no hace sino restar consistencia y coherencia a todo aquello que dicen o hacen los progenitores, abriendo la puerta, de par en par, a otros agentes educativos cuyos fines no siempre buscan lo mejor de los menores. Consejo: no contradecir a los agentes educativos, antes de desmarcar a un profesor o a un educador pensarlo dos veces y al revés, tiene que haber un paralelismo total entre el plan educativo de la familia y el del colegio, de lo contrario los niños se vuelven esquizofrénicos. Los padres tienes que estar muy metidos en el colegio, es más la prioridad en el colegio debe ser primero padres, segundo profesores y muy en tercer lugar los alumnos.

4. Ejemplaridad Los niños aprenden de lo que dicen los adultos pero, fundamentalmente, de lo que ven que hacen sus padres. Como dice Einstein: «Dar ejemplo no es la principal manera de influir sobre los demás, es la única». Cuando se dice algo y se hace justo lo contrario, lo que los hijos/as interiorizan es la fragilidad de los principios de sus padres o educadores. Sin la coherencia del decir y el hacer la actuación educativa pierde toda su fuerza y sentido. Consejo: … Antiguamente había un refrán que decía “Fray ejemplo es el mejor predicador”. Lo que se pide es coherencia de vida los valores se transmiten viviéndolos.

5. Equilibrio entre el Sí y el NO El NO también forma parte de la educación. Cuando a un hijo/a se le educa siempre desde el SÍ, lo que realmente aprende es a decir NO a sus padres. Los límites marcan los cauces que harán más fácil a los niños el construir un modo personal y positivo de ser y estar en la vida. Evitar el cansado conflicto del NO o sobreproteger para evitar frustraciones son estrategias con un recorrido muy corto e ineficaz. Poner límites no está reñido con la libertad. Consejo: …Aprende a decir que NO. El gran problema de la sociedad actual es que somos demasiado permisivos y hay cosas evidentes que no se pueden hacer, además somos muy antojadizos, caprichosos y con tal de no ver “sufrir”  al niño le damos todo lo que pide. No nos damos cuenta que estamos educando a “flojos” a niños antojadizos a “merengues”. Por  un falso amor, que en definitiva es comodidad del educador le damos todo lo que nos pide. Cuando él se suelte de nuestra mano será terrible, no hay peor cosa que los niños consentidos, a futuro no tienen mucho remedio.

6. Saber escuchar Como decía Zenón, «la naturaleza nos ha dado dos oídos y una boca para enseñarnos que más vale oír que hablar». La única manera de que niños y niñas entiendan lo que se les dice es entendiendo, primero, lo que ellos quieren decir. La empatía es el fundamento sobre el que debemos construir todo proceso de comunicación entre padres e hijos. Nunca debería entenderse la comunicación desde una perspectiva «yo gano-tú pierdes», sino desde una dinámica «yo gano-tú ganas». Consejo:… Menos hablar, decir, predicar… y más escuchar, dejar que hablen que nos cuenten y seguir con atención cariño y amor  sus historias. El día que te venga un niño o un joven y al empezar a contarte algo dejes de hacer eso tan importante que estabas haciendo y la atiendas, te lo has ganado para toda la vida, y lo poco que tu digas serán monedas de  oro para él.

7. Ser versus Tener Frente a una continua oferta de búsqueda de felicidad en las grandes cosas.... es necesario ayudar a los hijos a que encuentren la felicidad en las pequeñas cosas de la vida. Encontrar la felicidad en aquello que son y no en aquello que tienen. El objetivo de la educación debe ser conseguir el pleno desarrollo de las potencialidades de los niños desde el respeto a su individualidad, pero también para contribuir en el logro de una ciudadanía más justa posible. Consejo: Dar importancia a todo lo pequeño, a los mini éxitos, a los mini logros, a las cosas que día el joven o el niño hace bien, alegrarnos con él de estos “mini éxitos” pues se dará cuenta que la felicidad esta en lo ordinario en lo de vada día. Quitarle importancia al conseguir cosas grandes, victorias deportivas espectaculares, autos, dinero … etc la felicidad esta en lo pequeño. Saborear el momento, aplaudir si  tienes la suerte de pasar un semáforo en verde. Educar en el desprendimiento, ¿Eres capaz de regalarte algo que tienes a otro niño?

8. Progresar sin renunciar No se vivir de espalda al progreso, pero eso no significa que renunciar a la solidez de valores atemporales. Valores como el esfuerzo no cambian con los tiempos. Los educadores deben saber mirar al pasado, vivir en el presente y proyectar en el futuro. Las nuevas tecnológicas suponen un innegable avance que debe saberse interpretar técnicamente, pero que en ningún caso debe "exigir" un cambio en el sistema de valores propio, en el desarrollo emocional. Ante la obviedad que la tecnología ni siente ni padece, son las personas las que hacen de ella una herramienta que aporta o quita... Consejo: Enseñar el concepto de herramienta y de que es un fin y los medios, Saber priorizar las cosas, con una simple y obvia regla “Lo primero es lo primero, lo segundo es lo segundo, lo tercero es lo tercero…..y asi sucesivamente…Si ponemos lo cuarto como primero ya vamos mal… es mas no vamos a ningún sitio”.

9. Pedagogía de la calma Los niños necesitan tiempos para hacer, pero también tiempos para pararse a pensar en aquello que hacen. La acumulación de actividades con el único fin de incrementar el currículum en una sociedad que se «autodefine» como competitiva no puede sustentarse si no se apoya en tiempos para la reflexión y la calma. Los niños y niñas necesitan tiempos para "aburrirse” y los padres y madres necesitan tiempos para transmitirles no solo conocimientos y habilidades técnicas, sino todo el cariño que les tienen. Consejo: La paciencia y el decir o hacer las cosas en el momento  oportuno, son dos grandes aliados para transmitir valores. No ser padres o educadores precipitados, asfixia, palizas, que agobian a los jóvenes o a los niños.


10. Optimismo El pesimismo y la añoranza de que todo tiempo pasado fue mejor son los dos grandes enemigos a los que puede enfrentarse un educador. Y por eso siempre hay que dejar abierta una puerta a la posibilidad de cambio. La educación y la fatalidad del destino: «me ha nacido así...» son incompatibles. Las etiquetas no sirven sino para aumentar las posibilidades de que se cumpla aquello que pronostican. El problema de la educación es que una parte muy importante del resultado de todo aquello que se hace no es visible a corto plazo. Solo desde el optimismo se puede educar hijos optimistas. Consejo: Ver que todo lo que pasa es positivo incluso aquello que aparentemente nos parece horriblemente negativo…. Siempre se puede sacar de las cosas malas o negativas  abundancia de bien. Si las cosas pasan es por algo buscarle siempre la vuelta optimista

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